Herencia tóxica

     El Lavadero Roberto de Portmán, inaugurado en 1957, fue una de las instalaciones industriales de su tipo más grandes de Europa. Su actividad cesó en 1990, tras décadas de vertidos de estériles mineros que depositaron alrededor de 70 millones de toneladas de residuos tóxicos en la bahía de Portmán, provocando uno de los mayores desastres ecológicos del Mediterráneo.

     Treinta y cinco años después de su cierre, su herencia tóxica permanece latente.

     Premios Lux 2025, mejor reportaje documental en la categoría Industrial.

 
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